Cómo hacer una migración web: Guía paso a paso

Si te encuentras interesado en esta guía corta sobre cómo hacer una migración, hemos de suponer que sabes de sobra qué es una migración, qué equipos deben participar y cómo gestionar todos los aspectos generales de la misma. Recuerda que una migración web es un proceso muy delicado, que afecta la presencia de una marca desde múltiples áreas por lo que tienes que tener todo muy bien medido, controlado y justificado para no hacer mayor mal que bien al completarla.

En todo caso, si vas a liderar o supervisar una migración web, aquí tienes un paso a paso básico que debes aprenderte al pie de la letra:

1. Define claramente el objetivo de la migración

Una migración se hace por diferentes razones y la metodología que vamos a seguir será distinta, dependiendo de los requerimientos de la misma, por lo que es fundamental entender el objetivo de la migración antes de profundizar en nada más.

Para que te hagas una idea tenemos:

  • Cambios internos en las URL: Que es un tipo de migración en la que cambiamos un mismo contenido en bloque a secciones diferentes dentro de la jerarquía como, por ejemplo, cambiando una sección entera de la web a un subdominio.
  • Cambios en los protocolos: Son de los más habituales y consiste cambiar la nomenclatura de la web, por ejemplo, de http hacia https o de www. a //.
  • Cambios en el CMS: Los cambios de CMS o de tecnología, como de una web a medida a WordPress o de WordPress a Shopify son bastante complejas y requieren de un cuidado singular a la hora de no tocar los contenidos y las estructuras para no perder SEO.
  • Cambios de dominio: Cuando pasamos de un dominio, por ejemplo: www.TuDominio.com a www.SomosDominio.es. En este caso deberemos obsesionarnos con las redirecciones 301 y la jerarquía de contenido para que Google pueda encontrar su camino de vuelta a posicionarnos.
  • Migraciones mixtas: Son las más complejas de todas y suceden cuando no solo cambiamos, por ejemplo, de CMS, sino que también incluimos cambios en el dominio, la arquitectura y demás.

 

Cada tipo de migración va a representar un nivel de riesgo específico y nos obligará a prestarle mayor atención a unas cosas sobre otras. Tenlo en cuenta durante todo el proceso.

2. Realiza una auditoría previa

El siguiente paso al hacer una migración será ejecutar una auditoría técnica de la web, de manera que podamos tener un mapa general del sitio, cómo está funcionando a nivel interno y demás, con el objetivo último de no tocar lo que funciona adecuadamente y corregir (ya que estamos) aquellas cosas que normalmente no tocaríamos por la carga que supondría.

Antes del cambio, mide la velocidad de partida con GTmetrix.

¿No sabes por donde empezar? Pues ten al menos un listado detallado de:

  • Todas las URL indexables 200 de la plataforma.
  • Todas las etiquetas canonical implementadas.
  • Cadenas de redirecciones (a corregir).
  • Errores 404 (a corregir)
  • Redirecciones 302 (a redireccionar a su ubicación final).
  • Arquitectura actual de la web para comparar con la web migrada.
  • Páginas con más tráfico y datos de Search Console con su intención de búsqueda.

 

Todo lo que se te pueda ocurrir adicionalmente agrégalo a este documento para que puedas traquear al 100% el estatus actual de la plataforma para luego hacer peritajes y solucionar problemas comunes que, créeme, habrá.

3. Crea una copia de seguridad de la plataforma

El siguiente paso para hacer una migración web (y el que lamentablemente muchos olvidan) es el de hacer una copia de seguridad de la página web anterior.

¿De qué me va a servir una copia de seguridad? De mucho.

Ten en cuenta que una migración trastoca todos los aspectos de una plataforma y cualquier fallo durante y después, puede resultar en problemas de funcionamiento en la tecnología nueva, errores de indexación o pérdidas drásticas de posicionamiento si se hacen mal las redirecciones, etc.

Teniendo una copia de seguridad de la plataforma, siempre podrás dejarlo como estaba en caso de que las cosas se te compliquen, entonces, la verdadera pregunta es, ¿por qué no una copia de seguridad?

A menos de que la razón de la migración sea una emergencia en caso de hackeos o sospecha de malware, siempre hay que hacer respaldos.

4. Crea una estructura para la nueva web (si aplica)

Este paso es opcional ya que no todas las migraciones van a necesitar de una nueva arquitectura.

Si por casualidad te encuentras ante una migración que va a traer consigo cambios sustanciales en la ubicación de las subcarpetas, en la forma en la que se reparten las URL e incluso si requerirá incluir nuevas secciones a un diseño ya existente, es bueno hacer un mapa previo de la nueva web.

Esto servirá a todos los equipos:

  • A los de SEO para planificar las redirecciones.
  • A diseño para entender mejor la estructura de los menús y refinar la nueva identidad de marca.
  • A los de contenido para planificar los textos y multimedios de las nuevas secciones.
  • A los directivos y supervisores del proceso para comprobar el resultado final y tomar decisiones importantes.

 

Usa un Excel, una hoja de Word, un PPT, cualquier formato con el que te sientas más cómodo, pero crea este mapa. Lo agradecerás.

5. Realiza un diario de redirecciones

El siguiente punto es uno de los más relevantes para el SEO y se trata del diario de las redirecciones.

Este no es más que un documento en el que le indicamos al equipo de desarrollo a dónde van a apuntar todos y cada uno de los contenidos dentro de la nueva arquitectura web, incluyendo aquellos noindex, pero con información valiosa o relevante para los usuarios (como las fichas de productos, por ejemplo).

Todo el contenido existente de la web antigua debe ir a parar en alguna parte, incluso el que vamos a eliminar definitivamente, debe ir redireccionado hacia alguna parte.

En este punto nos va a servir mucho el documento que extrajimos de Search Console con las palabras clave posicionadas por página, ya que las redirecciones no son un recurso “mágico” para usar sin más, sino que deben seguir una lógica.

Todo contenido apuntado con un 301 es un contenido que en teoría se ha “movido definitivamente” a otro lugar, por lo que la redirección debe llevarte a una página que siga la misma intención de búsqueda.

¿Qué pasa si la migración conserva el mismo dominio?

En caso de que migres dentro de un mismo dominio y que quieras conservar exactamente las mismas URL, que puede pasar por ejemplo cuando vas a cambiar de CMS y poco más, entonces tu diario de redirecciones será un diario de URLs, de manera que puedas hacer un checklist al final de la migración, para garantizar que todas las URL de la vieja web sean realmente las mismas en la nueva.

6. Prepara la nueva plataforma en frío

Ya terminaste con todos los pasos pre-migración, por lo que inicias ya el proceso de desarrollo.

En este punto asegúrate de probar el entorno en donde tendrá lugar la nueva web y testea todo lo que el tiempo te permita, para garantizar que cada cosa está en su lugar y de que ofreces siempre una buena experiencia de usuario antes de migrar la plataforma.

Una etiqueta no índex puede ser una buena opción, pero en ese caso asegúrate de quitarla después de terminar.

También puedes probar agregando un panel de inicio de sesión al entrar en la web, de manera que solo el equipo técnico tenga acceso a la plataforma, pero, sin importar el método que elijas, confirma que el contenido no es indexable ya que si no es así te arriesgas a crear errores de contenido duplicado en las SERP.

7. Realiza una inspección de la migración durante

Las migraciones llegan a ser caóticas y durante el proceso hay mucho que puede ocurrir, por lo que debes estar atento para garantizar que se resuelven los errores sobre la marcha.

Presta también especial apoyo al resto de equipos (si es que no es un proyecto de 1), para maximizar tus oportunidades de éxito.

Este no es solo un esfuerzo del equipo de desarrollo y tecnología, sino de todos los involucrados.

8. Realiza una nueva auditoría técnica

El siguiente paso después de que la migración está completada es realizar una nueva auditoría técnica, de manera que podamos detectar todos los posibles errores que hubiera podido dejar la migración, como 404, errores de servidor o redirecciones erróneas.

Tras migrar, un rastreo completo con Screaming Frog confirma que no ha quedado nada roto.

Coteja la información que consigas en esta nueva auditoría con la que hiciste al inicio, de manera que puedas determinar con datos en mano que la web ha quedado mejor que antes.

9. Monitorización, control y respuesta temprana

El proceso de una migración no termina con la acción en sí, sino que quedan varias semanas de monitorización y control que son bastante críticas, ya que nos permitirán detectar posibles errores que no se notaron al principio y al mismo tiempo nos deja margen de maniobra para corregirlos antes de que causen estragos en la funcionalidad, experiencia de usuario o el posicionamiento de la web.

En caso de que algo suceda, siempre puedes usar la confiable copia de seguridad, aunque es cierto que siempre es mejor corregir post migración que perder lo aplicado.

¡Hasta aquí! Esperamos que esta pequeña guía sobre cómo hacer una migración web te haya servido y te diera al menos una noción general sobre lo que debes hacer a partir de ahora. Si necesitas a un personal con más experiencia en el tema para que te ayude durante todo el proceso, puedes contar con nosotros para asistirte.

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