¿Qué son el Benchmarketing y el Benchmarking?

Benchmarketing y Benchmarking
Índice

Benchmarking y benchmarketing son dos términos que nacieron del mundo financiero y cuya raíz se traduce literalmente como “referencia”. Esta palabra será clave para entender cómo es que, mediante ellos, se pueden optimizar los procesos empresariales y dejar atrás a la competencia para siempre. De la mano siempre del marketing más clásico de la historia: el que analiza a la competencia.

Si estás listo para volverte un referente en tu sector, analicemos juntos, punto por punto, de qué trata todo esto:

¿Qué es benchmarking y benchmarketing?

El benchmarking o el establecimiento de puntos de referencia es una práctica ampliamente usada en el mundo empresarial que consiste en evaluar a la competencia o a marcas inspiradoras para entender en profundidad sus estrategias y procesos.

Esta acción busca revelar puntos clave o buenas prácticas que puedan ser asimiladas o adaptadas a las ya existentes con el objetivo de crecer.

El benchmarketing por su parte, consiste en aprovechar los datos obtenidos del proceso de análisis anterior para generar estrategias de marketing que sirvan para atraer al público objetivo, tomando lo que aman de otras marcas e incorporándose a la propia sin perder la identidad corporativa.

Como se puede observar, los dos términos están íntimamente relacionados, pero son distintos en objetivos y herramientas.

Los niveles o tipos de benchmarking

Existen diferentes tipos de benchmarking o de niveles en la aplicación del mismo, dependiendo de la perspectiva con la que se aplique. En todo caso, ambas clasificaciones hablan de lo mismo.

Benchmarking interno:

Las empresas que tienen muchos departamentos y un nivel considerable de autonomía en cada uno de ellos descubren con frecuencia que ciertas áreas ejecutan procesos perfectos y tienen resultados exponencialmente mejores que otras. En estos escenarios se aplica el benchmarking interno, para saber qué es exactamente lo que están haciendo y cómo lo hacen para replicar esto en el resto de áreas.

Benchmarking externo o de competencia:

El benchmarking externo es aquel que se ejecuta sobre la competencia directa, tanto encima como por debajo de la línea de posicionamiento de mercado. Con ello se busca saber cuáles son los diferentes enfoques que aborda cada una de las marcas con el fin de adaptarse orientados en sus puntos fuertes.

Este proceso no va de imitar todo, porque puede haber acciones que los competidores hagan mal y que terminaremos replicando sin querer.

Se trata de tomar puntos de referencia en los procesos más óptimos para incorporar estas visiones, bajo la esencia de una marca propia.

Benchmarking funcional:

El benchmarking funcional es aquel que se realiza de manera general en cualquier empresa importante, sin considerar si esta se encuentra o no dentro del mismo mercado.

Es un proceso potente para encontrar ideas brillantes que no se están aplicando por nadie en mercados concretos, aunque hace falta tener una creatividad bien entrenada para reconocer los patrones que otras marcas fuera del sector pueden compartir con nosotros y que en efecto podemos aprovechar para nuestros fines.

Fases del Benchmarketing: ¿Cómo se aplica?

El análisis de la competencia no es nada fácil si se carece de la experiencia dentro del marketing o el mundo de los negocios. Pero tampoco es imposible. Basta tener una guía adecuada que seguir en caso de dudas y con el tiempo esta se vuelve intuitiva.

Para aplicar el benchmarking sigue los siguientes pasos:

Paso 1. Análisis interno

Lo primero que se debe hacer antes de aplicar una estrategia de este tipo es un análisis interno.

Lo que se busca con esto es conocer las fortalezas y debilidades desde donde partimos, para poder darle forma a los datos que recopilaremos y así entender cómo nos estamos posicionando en función de las referencias que iremos recopilando de la competencia.

Un análisis FODA o un estudio de desempeño interno puede ayudar a guiar este paso.

Paso 2. Selección de objetivos del análisis

En este paso escogeremos el lugar del que saldrán nuestros puntos de referencia.

Para ello hay que fijar antes el tipo o nivel de benchmarking que queremos usar. Si es interno, nuestros objetivos serán los departamentos que mejor y peor funcionan en nuestra propia empresa.

En caso de ser un benchmarking externo o de competencia, se deben buscar aquellos competidores directos a nuestros productos y servicios.

Paso 3. Recopilación y captura de datos

En este paso se comienzan a recopilar datos de interés de las empresas, marcas o departamentos antes fijados. Para ello se pueden usar muchas herramientas digitales y convencionales.

Todo dato será valioso para que podamos hacernos una idea de sus estrategias de mercado.

Paso 4. Análisis de datos

Los datos recabados de los competidores o gentes tienen que ser contrastados de manera profunda con los de la propia empresa para entender hasta qué punto hacen mejor las cosas y por qué sucede esta diferencia funcional.

Este proceso no es más que una comparación simple entre lo que sabemos de nuestra marca y lo que hacen los puntos de referencia:

  • ¿Dónde estamos mejor?
  • ¿Cómo podemos aprovecharlo?
  • ¿Dónde estamos peor?
  • ¿Cómo hacen para obtener esos resultados y cómo puedo adaptarlo a mi proceso?

Paso 5. Aplicación y adaptación de los nuevos modelos de referencia

Teniendo las referencias no queda más que implementar las nuevas medidas para intentar alcanzar los valores que hemos estimado posibles con nuestra fuerza de trabajo o maquinaria actual, invirtiendo en aquellos puntos de mejora que luzcan más fáciles de optimizar primero y sin perder nuestra imagen de marca, valores o visión.

Paso 6. Maduración y revisión de los nuevos modelos de referencia

Toda nueva implementación debe de poder madurar antes de ser capaces de evaluar su efectividad. Las nuevas dinámicas pueden encontrarse con resistencia al cambio o periodos de estabilización que hay que tener en cuenta.

Periódicamente, se deben medir nuevamente los valores para detectar si las medidas efectivamente traen el efecto deseado.

Dándole la vuelta al benchmarking hacia el benchmarketing

Todas las teorías de benchmarking son válidas dentro del contexto de benchmarketing.

La única diferencia es que, en lugar de medir procesos propiamente dichos, desde el marketing digital se busca medir estrategias a través de parámetros como el perfil de enlazado, palabras clave, relación con los clientes, medios frecuentes, enfoque SEO, optimización de maquinaria técnica y demás.

Gracias a estos KPIs de marketing se puede tener una idea clara de qué hace el competidor en línea y cómo podemos adaptar eso a nuestros objetivos.

De ahí que el benchmarking y benchmarketing se confundan con tanta frecuencia.

Ventajas del benchmarking dentro del contexto del marketing digital

Llevar los conceptos de benchmarking al marketing digital es una sabia decisión que se traduce en:

  • Un conocimiento más profundo sobre la competencia y sus movimientos.
  • Procesos más óptimos y de mejora continua.
  • Acceso a conocimiento en forma de novedades y nuevas oportunidades de crecimiento.
  • Una satisfacción más completa del cliente.
  • Aumenta el posicionamiento tanto dentro como fuera de los buscadores.
  • Ayuda a comprender aquellos puntos fuertes donde la competencia no ha penetrado aún.

Ahora que entendemos más sobre benchmarking y benchmarketing no dudes en aplicarlos para mejorar tu marca y fidelizar a tus clientes, quienes constantemente están en busca de lo mejor del mercado.

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